jueves, 29 de julio de 2010

microchip

Historia del Microchip

El Microchip, o también llamado circuito integrado (CI), es una pastilla o chip muy delgado en el que se encuentran una cantidad enorme de dispositivos microelectrónicas interactuados, principalmente diodos y transistores, además de componentes pasivos como resistencias o condensadores.

El primer Circuito Integrado fue desarrollado en 1958 por el Ingeniero Jack St. Clair Kilby, justo meses después de haber sido contratado por la firma Texas Instruments..

Los circuitos integrados fueron posibles gracias a descubrimientos experimentales que demostraron que los semiconductores puede realizar las funciones de los tubos vacíos. La integración de grandes cantidades de diminutos transistores en pequeños chips fue un enorme avance sobre la ensamblaje manual de los tubos de vacío (válvulas) y circuitos utilizando componentes discretos.

La capacidad de producción masiva de circuitos integrados, confiabilidad y facilidad de agregarles complejidad, impuso la estandarización de los circuitos integrados en lugar de diseños utilizando transistores que pronto dejaron obsoletas a las válvulas o tubos de vacío.

Existen dos ventajas principales de los circuitos integrados sobre los circuitos convencionales: coste y rendimiento. El bajo coste es debido a que los chips, con todos sus componentes, son impresos como una sola pieza por fotolitografía y no construidos por transistores de a uno por vez.

Algunos de los circuitos integrados más avanzados son los microprocesadores, que son usados en múltiples artefactos, desde computadoras hasta electrodomésticos, pasando por los teléfonos móviles.

Los chips de memorias digitales son otra familia de circuitos integrados que son de importancia crucial para la moderna sociedad de la información.

La eficiencia de los circuitos integrados es alto debido a que el pequeño tamaño de los chips permite cortas conexiones que posibilitan la utilización de lógica de bajo consumo (como es el caso de CMOS) en altas velocidades de conmutación.

Las estructuras de los microchips se volvieron más y más pequeñas.

Los fabricantes tuvieron éxito al duplicar el número de transistores en un chip cada 18 meses, tal como lo predijo la ley de Moore. Sin embargo, a medida que los tamaños se han reducido a escalas de átomos, los fabricantes se están acercando cada vez más a los límites de la miniaturización.

Ha llegado el tiempo de probar acercamientos completamente nuevos. Para ésto, los investigadores están actualmente buscando soluciones tales como el uso de pequeños "mini tubos de carbón", los cuales esperan utilizar en los microchips del futuro.

Tan sólo ha pasado medio siglo desde el inicio de su desarrollo y ya se han vuelto ubicuos. De hecho, muchos académicos creen que la revolución digital impulsada por los circuitos integrados es una de los sucesos más destacados de la historia de la humanidad.



EL MICROCHIP

El microchip es un pequeñísimo circuito que, gracias a su sofisticado diseño, ha logrado reducirse al tamaño de un grano de arroz (11,2 mm de largo por 1,2 mm de circunferencia) que permite su paso at revés de una aguja hipodérmica para ser implantado en el organismo de cualquier especie animal.

La memoria de un microchip permite almacenar un número compuesto por nueve (9) dígitos y cuatro (4) letras los cuales combinados entre sí ofrecen 70 trillones de posibilidades . Esta característica en conjunto con la norma de fabricación hace que cada microchip sea único y no tenga duplicidad. Por consiguiente cada uno de los animales que portan en su organismo uno de estos microchips, serán únicos y perfectamente DIFERENCIABLES de cualquier otro.



El microchip posee un pequeño circuito encapsulado por un cristal biocompatible, el cual además es recubierto de una delgada capa de aralyne (elemento similar al látex, utilizado para la fabricación de prótesis y partes de los marcapasos cardíacos), por lo que no existe rechazo por parte del organismo y, al ser inyectado bajo la piel, el organismo forma una delgada capa de proteína que lo fija en el sitio de implantación, evitando su desplazamiento o migración.



Es radio opaco (visible a los Rayos X) e inalterable, ya sea por rayos X,u ltrasonografía o tomografía axial computada


El microchip es pasivo , es decir que no emite ninguna señal por sí solo y no lleva dentro ninguna batería para su funcionamiento. Esto lo hace un sistema de identificación permanente y su vida útil se estima en 75 años, mayor que la de cualquier animal.


El lector de microchips

El otro componente fundamental del "Sistema de identificación " es el lector de microchips, el cual permite "leer" el número grabado en un microchip.

Para esto utiliza un emisor de ondas de radio de baja frecuencia, las cuales atraviesan la piel del animal e inducen que el microchip retransmita una señal de rebote.

Esta señal es recogida por el mismo lector el cual la decodifica y la convierte en el número correspondiente, que es desplegado en la pantalla de cristal líquido que posee el aparato.

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